En búsqueda de ser "hablado y escuchado"
Nuevas fisionomías de la comunicación y la interacción social
En tiempo reciente la expresión "ir al psicólogo" ha venido cambiando la connotación tradicional de una experiencia extraña o lejana, recomendada para quien estaba "loco" o incluso en el sarcasmo para quien hacia alguna "locura", por una actividad más cercana y necesaria. Y es que por todos lados están las cifras que miden, de manera desbordada, las afectaciones en salud mental que padece la población y que se expresan en diferentes condiciones y síntomas.
Para quienes ofrecemos servicios en salud mental como equipo profesional, en particular en el ejercicio de la psicoterapia, como es el caso de nuestra Fundación, los casos y las problemáticas están en alza, en particular, aquellas que tienen que ver con la manera cómo se están presentando las interacciones y relaciones sociales entre nosotros. No en pocas ocasiones "cargadas" de anomalías en la comunicación, la expresión y la intención que resultan ser afín a formas de agresión y violencia. Desde la práctica de la escucha, eje central, del trabajo terapéutico, al parecer dichas expresiones sintomáticas tienen que ver, entre otros con aspectos que le dan una nueva fisionomía a la comunicación y la interacción social.
- El ser invisible. El uso y el abuso de las nuevas formas de comunicación, haciendo uso de canales como WhatsApp, Instagram o Twitter plantean nuevas formas de comunicarnos con el otro ausente, entonces las palabras son tan solo palabra, sin gestos, entonación, ni expresión. Se da lugar a nuevas formas sutiles y directas de agresividad que además se normalizan y se difunden sin control. Muchas de esas formas comunicativas se van filtrando a las formas de expresión cotidianas y a las propias maneras de hablar. Sin mucho reconocimiento nos vamos mutando a formas comunicativas que reducen la riqueza de la expresión y la interacción.
- El ser hablado. En principio hablan de nosotros y hablamos de los demás, es un principio social. Sin embargo, cada vez la linea de la tolerancia para recibir y/o dar en la palabra alguna referencia o concepto es más limitada y frágil. De una expresión inapropiada o un equivoco a un conflicto o una agresión verbal o física no hay mucho trecho, al contrario existen formas emocionales, como la ira, que se van apoderando de las respuestas comunicativas en todos los ámbitos sociales, en particular en la familia y el trabajo.
- El ser creíble. Mucho tiempo se cuestionó el valor de la verdad en los formatos de la noticia y la comunicación social y lo cierto es que "todos decimos mentiras" como dice la sabiduría popular. Pero es posible hablar de una categoría alterna de la mentira en la comunicación; la que "niega lo evidente o la evidencia" como se quiera decir, que no es otra cosa a falsear lo ya dicho, es decir, la controversia de lo que se dijo o no se dijo. No en referencia a la interpretación: "no entendiste lo que dije o lo mal interpretaste" En referencia a la afirmación: YO NO LO DIJE. Tema recurrente a la necesidad por tener la conversación grabada, al chat guardado o al video como nueva forma de controversia.
- El ser escuchado. Las nuevas formas de la comunicación en las que se privilegia el acontecimiento inmediato, la reacción en "tiempo real" pero además se cuentan las respuestas o reacciones para determinar la importancia del tema para conseguir la tan anhelada "ser tendencia", terminan por ir silenciando otras expresiones comunicativas que sin tener grandilocuencia se van desvalorizando en la importancia y significancia. Es usual para muchos jóvenes reducir las formas expresivas a una mínima expresión tan cercana al mutismo o al silencio total, y es no se tenga que decir, al contrario habría mucho de que hablar pero cuando se indaga, no vale la pena ser dicho porque no es importante.
Algunas nuevas formas, nuevas fisionomías para la comunicación y las formas de interacción social que se observan desde un ejercicio que resulta ser un contrario positivo, la terapia que esencialmente se hace con palabras que dibujan un escenario humano, rico y diverso en donde la comunicación sigue manteniendo su valor de intercambio.
Juan Carlos Díaz Pardo
Psicólogo
Equipo FUNDAIMAGEN
