Fuente : Grupotrobat.co
A medida que se van abordando los temas de conflicto se incrementa los mensajes no verbales, como son enojo, ira, indiferencia, desmeritar al otro, tristeza, desacuerdo y actitudes retadoras, salen a relucir.
En este contexto terapéutico se observa que lo que expresan verbalmente, se contradice con el lenguaje corporal.Un simple gesto en
medio del conflicto es interpretado, emocionalmente como una agresión.- “Cada vez que le digo
algo me mira con una cara de desprecio,
eso me enfurece y me salgo de
casillas”..
_”Cuando me le acerco para abrazarlo
me rechaza, lo siento en su cuerpo, como si tuviera un olor feo”-.
Quien interpreta el mensaje lo
percibe como un ataque, lo cual lo
indispone y muchas veces reacciona
en forma agresiva, haciendo todo un desborde emocional de carácter
negativo.
Es importante que cada persona empiece a ser consciente de lo que expresa con sus gestos, su postura corporal, sobre todo en los momentos tensos del conflict0 . Nuestro comportamiento no verbal ( de ira, desprecio, burla, actitud retadoras entre otros) , se puede autocontrolar sobre todo en situaciones de violencia intrafamiliar.
Si en el momento no se puede solucionar el problema
por lo menos se debe evitar ser incitador,
y poder hacer control de
nuestra emocionalidad, lo cual va a permitir bajar los niveles de
estrés, de ansiedad y de agresión. Paso muy importante para
tranquilizarse , respirar , hacer
una pausa y así
buscar alternativas de
solución frente al conflicto familiar.
Por otra parte, a
raíz de nuestra experiencia con los consultantes se denota que lo primordial
para entrar en el conflicto es el
comportamiento no verbal manifestado, por la persona, más que lo que expresa
verbalmente. El poder de provocar
emociones en los otros y en nosotros mismos (Goleman 2007), padres, amigos,
cónyuges, y todos los que tienen un
interés en la construcción de relaciones sólidas, se pueden beneficiar de la
mejora en su capacidad de leer sus
emociones.
Psicóloga




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